
¿Por qué, en realidad, “torturamos” a los calentadores de baño?
Seamos honestos: los baños son un verdadero infierno para los dispositivos electrónicos. Hay cambios bruscos de temperatura en cuestión de minutos, y además, hay mucho vapor en el ambiente. Ese tipo de condiciones destruyen las juntas herméticas y dañan los contactos eléctricos en cuestión de semanas.
No nos gusta arriesgarnos a averiguar si nuestros calentadores realmente podrán resistir esas condiciones. Por eso los sometemos a pruebas extremas, tratando de romperlos.
La lucha contra el vapor
Las lámparas infrarrojas dependen de una envoltura de cuarzo que debe estar perfectamente sellada. Pero el vapor es astuto: encuentra hasta el más pequeño resquicio. Si la junta no está completamente cerrada, la humedad entra y los electrodos se dañan.
Por eso realizamos pruebas de envejecimiento bajo condiciones de alta humedad y calor. Repetimos estas pruebas una y otra vez para asegurarnos de que las juntas no fallen justo cuando alguien toma una ducha caliente.
Forzándolos al límite
No sometemos estos dispositivos a condiciones moderadas. Los mantenemos a un 85% de humedad y a altas temperaturas durante cientos de horas. Es algo cruel, pero nos permite identificar dónde están los puntos débiles.
Buscamos principalmente tres cosas:
*Óxido y corrosión: Verificamos si los contactos están dañados o corroídos.
*Fugas eléctricas: Nos aseguramos de que el aislamiento siga funcionando adecuadamente, incluso cuando está húmedo.
*Vidrio turbio: Verificamos si el cuarzo sigue siendo transparente o si reacciona negativamente a los productos químicos utilizados en los baños.
Encontrando el equilibrio ideal
Es necesario encontrar un equilibrio. Parecería lógico pensar que cuanto más hermética sea la junta, mejor. Pero si el soporte es demasiado rígido, el cuarzo puede agrietarse al expandirse y calentarse. Debemos dejar algo de espacio en el conjunto para que los materiales puedan respirar sin romperse.
Al final, “resistente al agua” es solo una palabra que las empresas usan para vender sus productos. No significa mucho. Pero decir que un dispositivo ha resistido 500 horas de pruebas en condiciones de alta humedad y calor? Eso sí que es un dato fiable que podemos confiar cuando fabricamos un producto.