
Hacer que los calentadores industriales sean realmente inteligentes
Si alguna vez has trabajado en una fábrica con techos muy altos, sabrás cuánto es difícil mantener un ambiente cálido. Se enciende el calentador, pero todo el calor se dirige hacia las vigas del techo, dejando a las personas tiritando en el suelo. Es una batalla perdida.
Por eso recurrimos a los radiadores de infrarrojos. En lugar de intentar calentar todo el espacio, estos radiadores envían calor directamente hacia las personas y los equipos. Es como estar bajo los rayos del sol en un día frío.
Hacer que el calor llegue rápidamente
Cuando hace mucho frío en un almacén, no queremos esperar una hora para que el lugar se caliente. Utilizamos emisores de ondas cortas, ya que alcanzan su temperatura máxima en segundos.
Pero la verdadera magia ocurre cuando dejamos de usar termostatos manuales. Al conectar estos calentadores a un controlador inteligente mediante tecnologías como Modbus o Zigbee, un supervisor puede simplemente usar una tableta para calentar una zona específica del suelo.
Un consejo rápido: no se puede simplemente encender un montón de estos calentadores al mismo tiempo. Consumen mucha energía. Si todos se encienden al mismo tiempo, es posible que las luces parpadeen o que la red eléctrica se vea afectada. Por eso programamos el encendido de forma secuencial para mantener todo estable.
El “cerebro” y la “fuerza física”
Aquí es donde la gente suele cometer errores: no se puede simplemente conectar un calentador industrial de 5 kW a un conector inteligente comprado en una ferretería. El calentador se derretirá.
Utilizamos contactores resistentes de 40 A. Pueden considerarse como la “fuerza física” que hace el trabajo, activada por el “cerebro” de bajo voltaje del controlador inteligente. Esto permite programar cuándo se debe encender el calentador. Por ejemplo, se puede programar para que se encienda 15 minutos antes de que lleguen los empleados por la mañana. También añadimos sensores en el suelo, para que el sistema sepa exactamente cuándo reducir la potencia y mantener una temperatura constante de 20 °C, en lugar de desperdiciar energía calentando el techo.
La realidad
No todo es perfecto. Al utilizar controles inteligentes, dependemos de nuestra red Wi-Fi o de la red eléctrica. Si el gateway falla, no queremos que nuestro equipo tenga frío. Siempre hay que tener un interruptor de emergencia en el lugar de trabajo. Solo por si acaso.
También hay que tener cuidado con dónde colocar estos dispositivos. El calor infrarrojo es intenso. Si los instalamos demasiado bajo, habrá zonas donde las personas que pasen por allí sentirán como si estuvieran demasiado cerca de una fogata. Un poco de planificación en cuanto a la altura de instalación evita muchos problemas posteriormente.